Hiram Garcia

Aposté y perdí

Creí que la eternidad

era infinita

con gracia adoro mi soledad.

 

Que con virtud…

entra la actividad;

y entonces me pregunto.

 

¿Por qué aposté?

A que la vida

era eterna?

 

Sin más un sabio me dijo.

- Aquel que viva eternamente entonces no ha vivido.-

Sonriéndose al amor verdadero.

 

Y entonces comprendí…

que la incompatibilidad,

y maldad….

 

Deben estar presentes ante todo,

y todos;

una vida, nada más.

 

Y…

cuando la eliges;

cambia de formas variables.

 

Entonces…

¿Acaso perdí la apuesta?

Yo que tanto lo afirmaba.

 

Yo, que tan seguro estaba

Perdí la apuesta.

 



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