Escritor Compulsivo

Sin título 3.

Me desperté con las manos rozando el techo y la boca seca, con las cobijas en el suelo y me faltaba una media siempre era la izquierda, bostezando quité las telarañas de las paredes y estirando las piernas destrocé el despertador, miré hacia la puerta y abrí una ventana, me lavé la cara y caían trozos de sueños en el lavado, orinado y tratando de no salpicar el suelo terminé limpiando el baño, traté de verme en el espejo y no había puesto ninguno y ya la sombra me favorecía mejor que mi reflejo, cada paso estaba medido por los ojos hacia abajo,
¿hacia frío o me faltaba una media?
Volví a rozar el techo con las manos y a quitar las telarañas, a perder la misma media, a ver caer los restos de los sueños con el agua, a vivir cada día como cada paso medido y cada sombra sin reflejo, volví a rozar los dedos sobre el techo.

Comentarios2

  • Ross4

    A veces un solo paso diferente, ahuyenta la rutina y sus reveses... Bonita composición.

  • Magnolia Stella Correa Martinez

    Buen relato querido escritor.
    Saludos desde mi bella Colombia.



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