SIBONEY

*SOLDADITO DEL DESTINO*

La alarma de aquel instante

sacudía su semblante machacado

por las heridas del momento.

Agarró su pequeña espada y

             caminó cojeando.

Traspasando tinieblas,

hiriendo salvajemente al frío

                que le miraba.

Iba empapado de sudor y lleno

                 de valentía.

Quería cruzar trincheras,

luchar contra su enemigo;

derramar toda su sangre

por su patria y sus amigos.

Alguien disparó y atravesó

                    su pecho.

Bala perdida que entra

perforando con vigor,

la vida de aquel soldado

en el campo de batalla.

Y cayendo malherido

en la tierra ensangrentada,

no soltó nunca la espada.

Se cubrió con su pañuelo

la sangre que derramaba.

De pronto notó

que una mano le agarraba;

era la fuerza del tiempo

que le ayudaba a salvarlo.

Y caminó cojeando

entre gritos de dolor.

La mirada siempre erguida,

en sus manos el sudor,

en el pecho una herida,

en la espada su valor.

Alguien gritó de repente:

Soldadito del destino,

que un día quiso luchar en el país

                   de La Nada....

 

Comentarios2

  • Menesteo

    Háblame de ese país de la nada, si es el mismo que sueño de madrugada y lucho con gigantes sobre mi tierna almohada.
    Un afectuoso saludo.

  • SIBONEY

    Gracias por tu comentario sobre el poema. Me ha gustado mucho. Un abrazo muy grande. Cuídate



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