Ludvaldo

EL MOZO Y LA DONCELLA (soneto)

La trémula doncella gemebunda

besada por el mozo se estremece

y su sedoso cutis embellece

la viva erubescencia que la inunda.  

 

Encima de la púber pudibunda

el joven un octópodo parece

por cómo la acaricia mientras crece

su apéndice de talla que no abunda.    

 

Da muestras todavía de pudicia

en brazos del muchacho la muchacha,

mas hace en su vergüenza tanta mella  

 

el néctar de la erótica delicia

que pronto de lascivia se emborracha

y deja de ser tímida y doncella.   

 

Osvaldo de Luis

Comentarios2

  • LUIS.RO

    Coito tornado lascivia
    de muchacho y la muchacha
    que uno encima y la otra agacha,
    pasó a rojo estando tibia.

    Buen soneto. Saludos

    • Ludvaldo

      Gracias y un saludo.

    • Shalom Ferrin

      Pues querido Osvaldo, graciosa la sonrisa que al leerle me ha tocado. Y eso que pensaba que la timidez y doncellez ya me habían abandonado.

      Gracias, un jocoso momento he pasado.

      • Ludvaldo

        Muchas por su comentario, Shalom.



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