Miguel Ángel Cisneros

Calle 23

Calle antigua de mis sueños,

de mis momentos más lúcidos.

 Te construyen las pisadas

de adoquines lisos y descalzos.

 

Sollozas, asfixiada en tus

extensiones, alaridos

taciturnos entre el

vaho de las penumbras,

oscuridades que, a tu parecer,

son meramente artificiales.

 

Herida por doquier, sanada

con jarabes y matices

de plantas que solo crecen en

los diciembres más cálidos.

 

¿En qué momento la edad te

arrebató centímetros, si ayer eras

tan grande? Hoy necesito

menos pies para medirte.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.