Pandra

Amor del Eterno

Mi bosque oscuro clama tu luz,

eterna e inconmensurable,

tu resplandor que da vida a huesos secos.

 

En medio de esta fría y agobiante noche,

se escucha el susurro que clama tu nombre,

desesperante angustia de tu ausencia,

desgarrador dolor de tu olvido,

gemido de mi espíritu que anhela tu presencia. 

 

Comentarios1

  • Ingrid Zetterberg B.

    Si anhelas su presencia, con seguridad ya lo tienes contigo, en lo profundo de tu alma...porque Dios no echa fuera a los que lo buscan de corazón sincero y sediento. Me encantó tu poema, muy bello. Saludos cordiales.

    • Pandra

      Así es. Muchas gracias por leerlo y sobre todo, entender la intención.



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