Mariesther Munoz

Menester

Menester

 

Mientras afloran las rosas,

estrías brotan de las manos.

 

No es cansancio, ni fatiga;

es la cría del parné

siempre navegando según la guía.

 

Tiene hambre de la vida,

es quien dicta del día a día

recorriendo la sintonía.

 

Muchos buscan,

entre otros liberan.

 

No buscarle desearías,

entre otros la querrían;

solo algunos la estiman.

 

Tantos y muchos la veneran,

entre el día a día la conservan.

¿Rico hace o pobre vuelve?

 

Por: Mariesther I. Muñoz Phi

Comentarios1

  • Fabio Asis

    Qué pregunta final que resignifica todo el poema. Me agradó leerlo. Saludos cordiales y felicitaciones.

    • Mariesther Munoz

      Saludos. Gracias por leer el poema y comentar sobre el mismo. Estoy agradecida por ello.



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