Diego Invierno

Desorden

Me busco entre la ropa de ayer.
Doy un soplo a mis ojeras
y a los miles de cadáveres
que albergan,
ángeles tratando de implantar
su beso dulce en este páramo.
Jardines goteantes son a veces,
pues florecen a mi izquierda,
donde el corazón galopa,
imperturbable;
y guardo mi intranquilidad
en varios cofres diminutos
antes de ir a abrir la puerta.
Este soy yo
ordenando mis adentros para ti.
Para que no te pierdas.

29/2/20



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.