Antonia Ceada Acevedo

A Nosotras

A nosotras, las  de mi generación, nos enseñaron:

A limpiar, para mantener un futuro hogar aseado.

A guisar, primero, para nuestros maridos.

A coser,  para hilvanar  los descosidos del  hombre.

A  planchar, los atuendos  de los hipócritas.

A justificar,  las horas muertas en los bares.

A perdonar, las borracheras porque eran cosas de hombres.

A  auto convencernos,  de que teníamos que ser fieles.

A  calmar, las heridas  que  provocan los miedos.

A  escuchar,  las penalidades  de los cansados.

A  espera,r frente  al reloj  el tiempo que pasa.

A  tomar,  ansiolíticos para aguantar  lo inaguantable.

A ser sumisas, esclavas, criadas de las mentiras del corazón.

A ser prostitutas, señoras, enfermeras…

A nosotras, las  de mi generación, NO nos enseñaron:

A ser valientes, autónomas,a amarnos a nosotras mismas.

Tuvimos que aprender  a base  de caídas,

heridas,dolores,insultos,golpes,descartes

a  enfrentar  y  afrontar  que era “la suerte”

-No, no  era el destino, ni la fortuna…

Fuimos amansadas, domesticadas, domadas

para ser  tratada como carne

de segunda  calidad junto a la de” primera”.

Pero aprendimos:

que a nuestras hijas no se les cuentan cuentos de princesas.

que somos PERSONAS, con los mismos derechos  y deberes.

Que humanos todos, somos iguales  en esta  inmensidad cósmica.

-¡Que mal nos enseñaron!

 

 

Antonia Ceada  Acevedo

Comentarios3

  • bambam

    Aplaudo tus sentidas palabras, sin mujeres no existiríamos los hombres.
    bambam

  • gaston campano

    Siendo uno de esa generación que descarnadamente has descrito, uno siente vergüenza de aquellos momentos que se perdieron en la obscuridad de los complejos del machismo, siendo una mochila que a nuestra edad pesa lo suficiente como para hundirnos en una reconciliación con nuestras ideas sobre lo mejor de la vida, que se fue con pena y sin gloria.
    Una gran reflexión que nos hace pensar en toda la magnitud de tus letras.
    Un beso cariñoso, con el amor reconciliado.

  • alicia perez hernandez

    OJALA EN ESA ÉPOCA HUBIÉRAMOS TENIDO LAS AGALLAS QUE AHORA TIENEN NUESTRAS HIJAS PARA DECIR BASTA!! INSULTOS Y GOLPES NOOOOOOO ELLAS VIVEN EN LIBERTAD Y SE MANTIENEN SOLAS PORQUE SON EMPRESARIAS Y SI EL MARIDO NO LAS VALORA LO BOTAN. NOSOTROS ERAMOS MENSAS EN VEZ DE MANSAS.



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