Legionario

Constructor de hermosas vivencias



Lo magnánimo de una herencia es un recuerdo
que deja el hombre en las memorias
de su prole a pesar de los años,
desde la nostalgia de una infancia llenas de lecciones,
con ejemplos siendo él instructor de la vida,
constructor de hermosas vivencias
para las mentes pueriles, con las manos
abriendo caminos y siendo guía;
perenne se vuelve ese ser cariñoso
y no habrá olvido que pueda sepultarlo,
mientras en el vuelo de las aves
se rememore la libertad, que día a día
enseñó a sus pupilos, siempre han de amarlo.

Comentarios4

  • Yamila Valenzuela

    Trasmitir ternura y amor; respeto y empatía.
    Apapacho mi querido Eduh.

  • María C.🌹

    Me gustó Eduh
    Un saludo cordial.

  • Linda Turati

    Nostálgico y bello. 😍

  • Ana Blanes

    Muy buen poema, así son las cosas en realidad. Un saludo.



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