Antero

- San Valentín -



 

 

Cada semana, puntualmente los martes, recibía una rosa. Siempre a la misma hora, nunca fallaba, a las once de la mañana sonaba el timbre de la puerta donde ya estaba alerta. En su imaginación tomaba forma ese hombre que la amaba en la sombra, la tarjeta prendida en su tallo lo aseguraba. “Te amo más cada día y así será mientras viva”

 

Nunca se conocieron, nunca se vieron, nunca se estremecieron con un beso. Dos corazones, que, en la distancia, palpitaban de amor, se ilusionaban con un amor que no se realizaba en la plenitud de una mirada, un abrazo, un encuentro, una caricia, en un silencio que dijera más que las palabras.

 

Fue pasando el tiempo, ese día, cada martes a la misma hora, las rosas se sucedían fresca y olorosas, eran como alimento para la subsistencia. A ella le alimentaba cuando llegaban, a el le abría las puertas de una esperanza que nunca menguaba cuando se las mandaba. Las tarjetas así lo aseguraban. “Te amo más cada día y así será mientras viva”

 

Un día, tal como hoy, catorce de febrero, día señalado como el de los enamorados. Ella, en una sala de hospital se moría. Él, que no lo sabía, pero lo presentía, postrado en la cama, sufriendo por su amor, veía como se le escapaba la vida. La rosa, no pudo ser enviada y su declaración de amor, como hoja de otoño, el viento se la llevó.

 

Dicen los duendes del bosque, que, aquella nota con la declaración de amor, voló y voló y hasta un rosal solitario llegó, se prendió entre las hojas de la rosa más bella y las gotas de rocío, lágrimas como perlas que derramaban las estrellas, al salir el sol, brillaron tanto, que su brillo llegó a quien tanto amo y esperó, y a quien su esperanza alimentó.

 

Una luz cruzó el firmamento, surcó los cielos y se perdió por los confines del tiempo. Fue el destello, un instante brillante que salió de ella en su último suspiro. Él, al tiempo que se le cerraban los ojos, escribía con su pensamiento: “Te amo y te amé cada día y así será para siempre vida mía”. Y aquella luz de ella envuelta por un suspiro, cruzó el firmamento, viajó por los confines del tiempo y dos que se amaron en silencio y nunca se vieron, al final, como perlas de rocío que se fundieron en los pétalos de aquella bella rosa, ilusión del amor que siempre espera, en tiempo se convirtieron. Fue un catorce de febrero eterno, un más allá donde se realizaron los sueños.

Comentarios4

  • Yamila Valenzuela

    Precioso cuento; un poco triste, pero hermoso.
    Al final siempre hay una recompensa.

    Una caricia a tu vida desde mi alma, siempre.

  • ADUV .

    Un relato muy triste y muy bello , que encierra cierta esperanza en el más profundo Amor Real , aunque sea a la distancia y más allá de la vida ...
    Lo que me obliga a publicar dos poemas en vez de uno solo como pensaba hacer este día ...
    Muchas Gracias por recordarme tal cosa Antero .... muchas gracias ...
    Gran Abrazo POETA .

  • alicia perez hernandez

    “Te amo y te amé cada día y así será para siempre vida mía”. Y aquella luz de ella envuelta por un suspiro, cruzó el firmamento, viajó por los confines del tiempo y dos que se amaron en silencio y nunca se vieron, al final, como perlas de rocío que se fundieron en los pétalos de aquella bella rosa, ilusión del amor que siempre espera, en tiempo se convirtieron. Fue un catorce de febrero eterno, un más allá donde se realizaron los sueños.
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    CUANDO SOMOS DESTINO NADA NI NADIE LO CAMBIA NI SIQUIERA LA MUERTE... PUEDE HABER UN AMOR MAS GRANDE?? QUE SE LLEVA HASTA LA MISMA MUERTE? HERMOSO RELATO.
    FELIZ DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD!!

  • AZULNOCHE

    Algunas personas se sentirán reflejadas en esa historia que nos cuentas ...
    Un abrazo!



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