Princesa Jess

¡¡Lo que queda de mí!!


Una niña normal, con ganas de comerse el mundo en tres mordidas,rnllena de alegría y una mirada profundamente felíz,rnQué pasó con ella? sigue allí dentro de mí? rnSerá que su hermosura interna no murió conforme creció,rnSerá que lo marchita que hoy me siento también me pasó por dentro,rnSerá que mi luz interior se apartó de mi ser por completo porque la busco y no la encuentro.rnrnCómo fue? Dónde fue? Cuándo fue? Lo sé muy bien...rnCon sólo 9 años, y una niñez de golpe arrancada para cambiarme para siempre.rnPero resiliente y fuerte quise siempre ser, rnbusqué el amor por todos lados tampoco lo encontré y lo que creí que lo era, al final no fuernrnCon el correr de los años llena de esperanzas, vivencias, claroscuros y curiosidad,rnotra vez me encuentro a los 13 años con una horrorosa y similar tragedia, me dejé manipular y caí en la trampa del destinorny dejé por completo a la niña que me acompañó durante ese camino que nadie imaginó cuanto me cambió.rnrnTodo ese lamento que acumulé fue como un veneno que me quema el cuerpo y rnme quiere vencer, pero lucho y lucho y quiero vencer, los vientos de mi imaginación me llevan a un mundo surealistarnMi cura!!! mi cura soy yo misma, con mis altos y bajos con mis tormentas y arcoiris con mis lágrimas y mis sonrisas.rnrnCrecí y dejé mi niña olvidada y mis recuerdos bloqueados aunque me persiguen por todos ladosrnCuán necesario fue una luz en mi camino, tardé en encontrarme y tardé en darme amor, amor propio..rnEse amor que sólo yo puedo ser capaz de darme, alguien quiso honrarme con el privilegio de ser esposa con todo rny las huellas de mi alma mis cicatrices con valor aceptó y justo cuando creí que todo sería mejor, la muerte me lo arrebatórnsin saber que dentro de mí crecía el fruto de todo ese amor infinito y sincero que aquel me ofreció.rnrnTreinta días después de aquel inesperado y triste atardecer en el gélido panteón donde el amor de mi vida descansó,rnEse tan anhelado y hermoso regalo de vida que llevaba dentro de mí, también pereció, se alejó y mi sonrisa y mí luz arrebatórnOhhh DIOS mío cuánto lloré, no lo sé, sólo sé que mis ojos, mi ser, mi alma y toda yo estaban destrozados.rnMe sentí demasiado vacía, lejos de la realidad y pensaba en rendirme, pero mi fuerza interior sí existía y 18 años después sigo sufriendo en silencio cuando llegan las fechas para recordar.rnrnPero seguí adelante y aunque creí que mi ser había muerto, no morí, rnaquí estoy, aquí sigo y hasta que nuestro creador decida, seguiré creyendo en mi luz, mi alma, mi fuerza, mi paz, mi amor propio.rnrnAhora tengo 36 años, me casé tengo el privilegio de ser madre, esposa, amiga, hermana e hija, estudio leyes me preparo para tener mi propio futuro, no quiero ser carga, quiero ser bendición y de aquellos recuerdos del pasado buenos ó no buenos alli estarán. rnVivo mí realidad, atrás está mi niñez para que pueda jugar con ella en mi mente, disfrutar de mis mejores días, no le huyo a mi voz, nadie sabe todo que me pasó, más que el ser supremo que siempre me acompañó.rnrnDe todo lo comentado, una lección me ha quedado, la luz soy yo, mi fuerza soy yo, mi amor soy yo porque para avanzarrnlo único que necesito es quererlo y amarme tanto para amar a los demás.rnrnGracias por leerme...



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