Carlos Gustavo Gerez

Feliz

Te traigo a mí con el pensamiento,

Luego, la tinta indiscreta se precipita

En letras sobre el blanco y ajado papel  

Que me permite jugar a ser ese poeta,

Será inútil todo intento por detenerme

No hubo, ni habrá modo posible.

Tu pelo se divierte con la brisa

Me sonríes, y ya todo es posible,

Me estorban las palabras

Y es ahí, justo en ese momento,

Cuanto te siento feliz

Y a mí se me antoja serlo también.



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