Cesar CB

Deberías saber

En todas partes habita la verdad.

 

Está en un anciano fuerte

capaz de seguir siendo libre de sí

y así sentirse lejos

de su irremediable suerte.

En el senil también existe:

condecorada sabiduría

que su extensa vida merece.

 

El tiempo es su hogar más cálido

pero rauda la veo en el inocente

siendo un saber más ávido  

de todo aquello que en sus ojos florece.

 

La leí sedienta de paz

en cada una de tus letras ardiendo

y en tu voz sosegada sentí

que era la sombra de un fresno

que a mis días de lucha adormece.

 

No te quise privar de ese río

yo que habito en la orilla del lago

siendo parte del frío pasado

y ermita a su voz que es mi abrigo.

 

Y si fuera por verte riendo

yo la pongo, la mía, en un barco

para que siga en tu vida remando,

para que nunca te ahogue el remanso.

 

No me riñas por ser esta roca

que yo tengo la voz en su boca;

no me rindo, no me muero mañana

ni me ahoga el ayer.

 

He vertido mis tablas al fuego;

he vencido por fin a ese miedo;

y ya no temo volver,

ya no quiero correr al silencio.

 

Y si un día regresa tu barca

por la orilla de ancha explanada

no me riñas por ser la ceniza

de esta hoguera apagada.

 

Yo no quise abrazarme a tu ser

siendo tablas quebradas;

la verdad es a veces muy cruel

con aquellas mentiras preñadas

que los ojos valientes se creen

por ser vida temprana

y repleta de sendas marcadas.

 

No me riñas por ser esta roca

que yo tengo la voz en su boca;

yo le hago el papel, yo le hago la letra

y le hago promesas; se las hago bien hondas

como esas verdades que nunca se borran

ni aún queriendo ser fiel a mis metas.

 

Y si fuiste una duda lo dejaste de ser.

Yo te quiero, deberías saber.

Y te quiero ver libre de duda

y de mentira también;

que verdades hay una

por cada uno que mira en su bien;

y en la mía no hay duda ninguna:

yo te quiero, deberías saber.

 

Si algún día decides volver a este lago

y me encuentras tendido en la sombra

de tu fresno florido y curvado,

no me riñas por ser esta roca

 

que yo tengo la voz en su boca;

hoy te escribo verdad, no derrota;

 

lo que escribo es deseo de mi ser:

yo te quiero, deberías saber.

Comentarios4

  • Yamila Valenzuela

    Hermoso poema.
    Apapacho!

    • Cesar CB

      Gracias Yamila... Un abrazo de vuelta.
      Saludos

    • sinmi

      El amor sigue siendo y será aunque se aleje. Esa es una verdad absoluta que nadie puede cambiar, quien la cambia con sus palabras, el sentir lo reclama. Muy hermoso e inspirador poema. Abrazos y besos cariñosos.

      • Cesar CB

        Gracias SM.

        "quien la cambia con sus palabras, el sentir lo reclama"

        Qué gran verdad acabas de compartir.... GRACIAS!

        Besitos y abrazo eterno.

      • María Isiszkt

        Muy cierto EL AMOR siempre seguirá siendo amor, aunque no esté al lado.
        Un buen poema
        Un abrazo

        • Cesar CB

          Eso mismo pienso, María. El amor va por su cuenta ¿no?

          Un abrazo poeta

          • María Isiszkt

            Claro que si, al corazón no se le puede mandar ni guiar, él lo hace.
            Un doble abrazo compañero poeta.

          • Coty

            Me alegra haber descubierto su poesía. Es justo el tipo de poesía que me encanta saborear letra a letra, verso a verso. Felicitaciones, lo hace usted supremamente bien!

            • Cesar CB

              Ahhh jajaj
              coincidente de frecuencia sensorial, será

              Muchas gracias Coty
              Un abrazo, hasta pronto!

              • Coty

                Es posible. En esto de las percepciones sensoiales siempre hay un roto para un descosido.

              • Hay 2 comentarios más



              Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.