EL CANTO DEL TURPIAL

Rafael Merida Cruz-Lascano

 

Buriema Meridiana.

 

El dorado sol se esconde, bajo la negra noche

de oropéndola es espejo,

concierto y melodía para el planeta, broche,

entre llanura entretejo.

.

Burila a Venezuela felicidad derroche

picotea pastizales.

.

Símbolo de los honores

bravura y blasón, amores

entre tordos y quetzales.

.

.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano

Guatemala, C. A.

 

 

Ver métrica de este poema
  • Autor: Rafael Mérida Cruz-Lascano (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 7 de enero de 2020 a las 15:25
  • Comentario del autor sobre el poema: En esta novena,  estrofa de mi autoría ”Buriena”  (Burilando las expresiones de amor en una, novena estrofa, ENEAGÉSIMA )  está  integrada por --Un cuarteto  de verso quebrado 1º. Y 3º.  Verso alejandrino;  2º. Y 4º. Octosílabos. --UN  dístico quebrado:  Verso 5º. Alejandrino y 6º. Octosílabo --Y un terceto octosílabo.-       La Rima es :  AbAb   Ac   ddc . Con igual preceptiva rítmica: Acepta endecasílabos, con versos quebrados septetos … y de igual manera Octosílabos con versos quebrados trisílabos.  . Lirica Trovadoresca: Los trovadores  obedecen  más bien a un nuevo ideal de vida cortesana. Trovadores cortesanos, poetas que componen verso y música en un estilo cuidado; utilizan el occitano. Su tema favorito es el amor cortés, con idealización de la dama. 
  • Categoría: Fecha especial
  • Lecturas: 73
  • Usuarios favoritos de este poema: Yamila Valenzuela, Peregrina
Comentarios +

Comentarios3

  • Peregrina

    Qué lindo...!!!
    Un gusto pasar a leer...
    Saludos amistosos de
    Peregrina

  • Rafael Merida Cruz-Lascano

    Gracias, Peregrina. Agradezco el comentario.

    Rafael.

  • Rafael Merida Cruz-Lascano

    DE LA POETA PERUANA: MA. BEATRIZ VICENTELO CAYO:
    EL TRINO DEL TURPIAL

    Yo te hallé en el primer trazo que Dios
    delineó el bosquejo de alma y esencia
    en la flor aromada en transparencia
    que tiene la palabra ungida en voz

    Y te hallé en brillantez del sol en hoz
    sesgando los trigales de Florencia
    cuando Miguel Ángel con su querencia
    ofreció a la Sixtina su albornoz

    Y te revaloré más de lo dado
    más de lo que supongo hayas amado
    con curvas de un arcoiris para ti

    Porque me despojé de mi frescura
    y con la matutina lluvia pura
    di amor... el que jamás hubo por mi


    Acaso no reniegue de mi suerte
    ni de trigos, de Dios, ni de Florencia
    tampoco de palabras hecha esencia
    que ofrecen su albornoz al abstraerte

    Pero punza desfalleciente haberte
    amado con toda magnificencia
    ¡Y bastante conoce tu conciencia!
    Que viene de un sentir mucho más fuerte

    Y no precisamente de tu lado...
    ¡Todo fue del inicio equivocado!
    Al amarte con todo mi candor

    Y te amé... ¡Si, en altares de mi historia!
    Donde trina un turpial con fiel memoria
    ¡El zureo sublime de un amor!


    DE: Beatriz Vicentelo



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