Benjamín Díaz Castañeda

TRANSFORMACIÓN

 

En el fulminante abrazo del deseo
cuando tus labios húmedos me arropan
todos mis sentidos se alborotan
como mariposas en febril paseo.

Y se aviva el fuego que ya no poseo,
mis pasiones idas ahora borbotan,
regresando mis fuerzas que al instante acortan
el fácil camino hacia el himeneo.

Mi olfato, mi gusto, todo lo transforman,
descubriendo allí en el rincón que forman
tus piernas juntas con tu frondosa piel,

un cofre florido que en avidez disfruto,
espléndido, dulce, glorioso e hirsuto
lleno de aromas y empalagosa miel.

 

 

Comentarios2

  • Genaro A. Cancino

    Encantado del vaivén de la musicalidad del poema; ¡un gusto haber pasado por aquí!

  • Desafio

    Fogoso pero dulce a la vez. Muy bueno!



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