FELINA

VENDRÁS

VENDRÁS

¡Vendrás a mí!

Ya no escucharás mi llanto lastimero...

será mi corazón un florecer de primavera.

En el atardecer, tendré caricias nuevas,

con el viento azotando mi cabello,

con la brisa golpeando mis mejillas.

Las garzas morenas invadiendo el cielo...

El astro rey iluminando todo.

¡Vendrás a mí!

En la noche llena de murmullos,

de los grillos, en concierto.

Se esconderá la luna

y nos mirará tras la cortina...

ella será testigo mudo,

del gran idilio,

que nos hará temblar el alma.

Y tendremos como lumbre,

la tenue luz de las luciérnagas!

Felina



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.