Asklepios

Olfateabas

Olfateabas la inclinación de los inquietos amaneceres,

el vaho cósmico de sus huellas en el horizonte,

y la sangrienta quietud del rocío.

Recorrías distancias,

desde siempre dibujadas

en las alcobas de la inmensidad.

!Todo,

en el laberinto de tus ojos!

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.