Juan Gabriel Zárate Villalba

LA DEPRESIÓN

Hay una dimensión de la pobreza
que el vínculo amoroso no sofoca,
que sin ser viento tempestad provoca;
es tormenta pasiva la tristeza.

Nos mandó Jehová la mariposa
para cuando el interno sufrimiento
nos atormente con el elemento
del suplicio, que mute a otra cosa.

Y desde entonces ya no soy el hombre
aferrado y pensante ante su nombre,
he florecido caminando zancos.

Ni noches lúgubres ni días blancos
erigieron tan bien mi resiliencia
como el frío y su negra consecuencia.



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