Asklepios

Es fantasma generoso

Es fantasma generoso, de encadenadas

arterias, quien acompaña desde siempre a todo

amanecer con la terca resonancia de sus

hierros, cuando pasea entre las comisuras

de la luz que el sol creciente arroja,

poco a poco, y con más y más fuerza,

hasta desembocar en esos gemidos de tan salvaje

hermosura y alborotada pureza.

La suma de los cuerpos jamás

ha sido capaz de describir ese placer que brota de

la incandescencia de su misterio

y su naufragio.



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