Ludvaldo

SEGUNDO SONETO A FILIS

Tu insólita hermosura, Filis mía,

a la de las olímpicas supera,

y a Juno y a Afrodita desespera

tu sobrenatural supremacía.  

 

Al brillo del dios Febo al mediodía

y al del metal que el hombre más venera

opaca el de tu blonda cabellera,

que el viento con deleite mueve y lía.  

 

Esplenden más tus bellos ojos claros 

que del nocturno cielo los mil faros

y más tu roja boca me embelesa,   

 

mas es en las colinas de tu torso

y en las marmóreas lomas de tu dorso

donde el poder de Dios mejor se expresa.  

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • bambam

    Buen soneto amigo Osvaldo, un gusto leerlo.
    bambam

    • Ludvaldo

      Muchas gracias y un cordial saludo.



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