Ruizmo

Algún relato diario

Y acá estoy,

luego de una seguidilla de mala suerte

con la vida, 

me encuentro frente a ti,

diciéndo todo lo que provocaste en mi.

 


A ti,

que fuiste la única que logro

convencerme de que no me de por vencido

tantas veces. 

A ti,

que me acompañaste en momentos

difíciles. 

A ti,

que me alegrabas los días más tristes

sin darte cuenta,

A ti, y solo a ti,

te escribo esto.

 


Hay personas que prefieren vivir solas,

se aíslan del resto,

solo para no molestarlos.

Y yo soy así,

o al menos eso creía,

hasta que te conocí.

 

Día a día lograbas

que vuelva la confianza en mi

y que genere confianza en el resto.

Me diste motivos

y razones para seguir peleandola.

 


Pero siempre que hay luz,

también hay oscuridad.

 


Un día te alejaste,

me aleje, o nos alejamos los dos.

Y de a poco,

todo se empieza a derrumbar.

 

Los motivos propios

no bastan para seguir

y todo se dificulta aún más.

Pero aún así,

no puedo estar molesto,

porque la luz que me diste

fue mucho más fuerte que la oscuridad

que siento ahora.

 


Quizás vuelvas a darme luz,

o quizás no,

pero prefiero recordarte por siempre

como la única que me iluminó

en mis momentos de mayor oscuridad.

 



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