Al Duborg

El Coronel si tiene quien le escriba...

Primeros pasos pedregosos
bajo el sol acrisolaste
a lo largo de la vereda,
¡Queso de cabra sabroso!
tus labios secos mojaste
con frutas de la alameda…

Añoranzas que con cariño
nunca se vieron perdidas
los paisajes de aquella vida
recuerda en otrora el niño,
se quedaron bien prendidas
guardadas en su guarida…

Abriste huecos a la hebilla
y al cinturón unos años
los sueños volaron contigo
fuiste escalando peldaños,
junto con otros amigos
dejaste de ser un granujilla…

Sonaron ruedas de carreta
con riendas de gentilicio
cuenta en su sano juicio
y en esta historia comenta,
que rumbo a su nueva estancia
¡le dijo adiós Democracia…!
vivir en Coro era la meta…

De la palabra todo un gestor
carga un baúl de virtudes,
además de padre incondicional,
del agro fue productor
con muchas vicisitudes,
unas de arena y otras de cal…

“Don” Arquímedes Coronel
Caballero y Gran Mariscal
desde que salió de “Pedregal”
¡las primaveras van con Él…!
sale temprano a ganarse el pan
es mucho llamarle “San”
y su corazón no tiene cuartel…



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