Julieta Iallorenzi

LA EXTREMA TOLERANCIA


La extrema tolerancia

Es su permisión como madre

Fecundada de los males,

La indulgencia por las perdiciones

De los hombres,

Que extravían a los demases

Hasta fosas sin virtudes

Donde extirpen lo que les plazca,

Y lo soportamos sin aflicciones

Por su afectuosa liviandad

Ante execrables acciones,

Acaba exigiendo

Tolerar lo intolerable.

En la placenta de su complacencia

Nos exprime las morales

En nombre de la tolerancia...

Exagerada es su lástima

Por quienes lastiman.

Y así clausura las puertas de salida

Y abre paso a todas las agresiones,

Anfitriones los piadosos

Coexistiendo con los peores

Los ominosos,

Hasta que comience la cacería

Sin resguardo defensivo para

Los compasivos.

El arma homicida era

La extrema tolerancia

Sus balas la paciencia.

Seguirá dándoles la bienvenida

Hasta rendirse degollada

Por todo a lo que

Le dio entrada,

Y a su vientre ceremonioso

Allegada.

Su amor no tiene limites

Ni filtros

Por eso su sangre

Se filtra en las rejillas

De su morada.

La tolerancia estaba

Enamorada de todos

Los humanos destructivos.

Y se desviste en sus embistes

Su amor no era selectivo.

Seguirá extremista

Amamantando a sus hijos

Y cuando ya no quede

Calostro ni sangre ni plasma

Estarán todos agravados

Por el vínculo...

Es que la extrema tolerancia

Toleraba lo intolerable

Y así muere en concordancia

Con su indiscriminada misericordia,

Su pasión mayor es otra errancia.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS



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