R. Gruger

Evocación

Evoqué tu mirada taciturna

al sentir que los pinos

se negaban,

a mirar mi soledad marcada

por el signo de la pena

y la desgracia.

 

Evoqué tu sonrisa enigmática

al sentir que el arroyo 

no cantaba,

y se filtraba medroso

por las rocas y las zarzas,

mientras lloraba.

 

Evoqué tu infantil egoísmo

y la voz de tus cuerdas templadas,

tu figura estatuaria,

como venus menuda

sumergida en mil rosas de nácar...

 

Evoqué tantas cosas,

pero más que esas cosas

evoqué aquel anhelo profundo

que aunque terca disfrazas,

de ser faro que alumbra,

agua al sediento,

brújula al náuta,

voz que proclama cantando

al dador de la vida,

el amor y la gracia.

 

R. Gruger

Jarabacoa, 1984

 

 

 

 

Comentarios2

  • FLORENTINO II.-


    "Evoqué tu sonrisa enigmática
    al sentir que el arroyo
    no cantaba,
    y se filtraba medroso
    por las rocas y las zarzas,
    mientras llorabas.

    un verso maravilloso felicitaciones,


  • R. Gruger

    Don Florentino, gracias mil por su apreciación generosa. En el último verso del poema, en la estrofa que UD. refiere, es "lloraba", porque se está refiriendo al arroyo. De todos modos es posible que aplique también a la nena que estoy describiendo. Es decir no hay contradicción en que llore ella o el arroyo. Abrazos. R. Gruger



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