Christian Espinoza

Dicha

Háblame de la dicha. Ahora acostado a su lado.
Verle permitir su cuerpo descansar.
El reloj marca las 00:11, y mi mente aún no deja de divagar.

Escucho su respirar tan natural.
Soy consciente de cada peca sobre su rostro. Acepto que las he contado una y otra vez. Son tan visibles como las estrellas en un cielo despejado y oscuro. Sellos de su cuerpo tan puro.

Amo la forma de su boca cuando comienza el trance del sueño. Es tan pomposa y colorida. Se suelta sin problema alguno. Sus pestañas tan unidas, combinadas con esas cejas tan despeinadas. Acepto que en otro momento las hubiese arreglado, pero ahora las disfruto. Aprecio la totalidad de su rostro y suspiro tan profundo.

¿Estaré loco? - Me pregunto.
Declaro que es tonto escribir esto, pero me siento tan inspirado.Veo su rostro una y otra vez mientras escribo. Sonrío de dicha y agradezco cada paso de este trayecto.

Me acerco a su pecho, y hago silencio. Escucho su respirar pero lo ignoro. Me concentro, cierro los ojos y ahí está esa canción de cuna que todo ser amado desea oír. Ese bombeo con un ritmo peculiar. Me hace sentir paz. Cada paso ha valido la pena y antes de perder consciencia susurro "gracias".

Háblame de la dicha, mi amado. Si esto no lo es entonces me declaro completamente desolado.

Christ Noza

 



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