alupego

VIVE Y MORA...

VIVE Y MORA...

La mar derrotó al velero
que en su carne hendía la quilla
vapuleó su materia,
como quien al viento grita.
Y las cuadernas gimieron,
al golpearlas y herirlas.
Batió la mar al intruso,
que sus carnes agredía
Y zarandeó a los hombres,
como peleles sin vida.

En los hirsutos cabellos,
de fina plata sombreados,
hablan los pasados años
señalando la evidencia.
El reflejo de otras vidas
en sus tonos irisados
y flotando entre los vellos,
significativos claros,
signos de veraz sapiencia.

El caracol se defiende,
replegándose en su concha
y en la sombra se recoge,
para protegerse en ella.
La cigüeña hace su nido,
en la atalaya más alta,
protegiendo a sus polluelos,
de posibles amenazas.
El camaleón se confunde
con el color donde posa
y al enemigo confunde,
con tamaña estratagema.

La mar impulsó la nave,
que sobre su piel flotaba
y rodeó su materia,
con su gigantesca fuerza.
Su vientre ahíto de vida,
en su inmensidad es brizna,
un cosquilleo que se aleja.
Una caricia en su dermis,
como un arañazo apenas.

En la piel los dulces años,
decepciones y contiendas,
amores que se quedaron
y otros que ni se recuerdan.
Cada mancha es un pedazo,
de la vida que se aleja
y cada poro respira
al ritmo que el tiempo quiera.
Se va afilando el aliento
mientras los ojos se achican
la piel se afina y repliega,
como queriendo esconderla.
Sabiduría en las pupilas,
que de puro ver, se velan.

Horada con fuerza el topo
la morada que le alberga
Y a cada impulso se adentra,
más y más entre las tierra.
Así defiende su prole,
en legítima defensa.
Con las garras y las ganas,
del cuerpo que le sustenta.
El Hombre va destruyendo,
para construir su hacienda.

Tierra y vida son los átomos,
que unen la misma materia.
A.L.
http://alupego.blogspot.es
05/09/2019



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