Alek Arch

Para ese alguien que solo él sabe ser…

Por quien alzo mi corazón al cielo; por él, al que amo con tal fuerza insurrecta capaz de partir en dos el inframundo mismo, por el cual mis siete infinitos resurgirían las veces que fuesen necesarias para tenerle al lado de mi soberbia obstinación, y así no privarme de su presencia que tanto me hace amar a la vida.

 

Aquel, que durante las frías y oscuras noches de mi invierno se encarga de mantener con vehemencia la lumbre de mi voluntad ante la pavura, siendo capaz así de provocar que ame mi existencia misma, tanto como él ama mi justiciera conciencia. 

 

Ruego a los dioses por él, ese alguien de gran coraje que muchos quisiesen tener para ser así capaces de amarme ¡oh amante del caos!, Que los dioses bendigan tu valentía y que a mí me bendigan con tu eterna vida.

 

Alzo una petición por ese alguien que acallo el crepúsculo de mis demonios cuando estos obstinadamente intenta buscarle sentido a las cosas y respuestas a todo, pero él forrado en su bravura demostró que no tenía que hacerlo así durante mis confusiones eternas.

 

Gritando con atrevimiento al mundo qué hay ciertas cosas que simplemente no tienen sentido o respuesta alguna, tú, viva imagen de lo que solo sucede y termina siendo, finalizo diciéndote que te amo con cada triza de polvo de estrellas con el que mi cuerpo ha sido formado a través de las una y mil existencias, de las cuales solo en aquella no te he buscado porque fue ahí donde te he encontrado de vez primera.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.