José Miguel

Ladronzuelo

Me he convertido en un adulto adúltero.

Me he embriagado hasta quitar las bragas, y

Perderme en la imaginación de una colilla… que pregunta,

¿has amado?, ¿Te han amado verdaderamente?

He visto el cielo con la textura de una roca

Y en las rocas rostros.

Rostros deformados como una esfinge

De a-Siria, revoltosa con preguntas tontas,

Así como las intervenciones embargadas

Por los tragos tragados.

Dos veces dos, dos veces borroso,

Por dos que lloro una gota de sal.

He sido adúltero de niño,

Con monedas de cobre entre las medias,

Y la mentira entre los dientes.



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