Julieta Iallorenzi

MELODÍA DE LOS SANTOS (LA NEREIDA)


*

El decía

Que yo entonaba en Sol

Y aun así,

Trajo la noche a mi voz.

*

El decía

Amar mi canto,

Decía que eran

Melodías de los santos.

*

Y pese a eso

Cortó mis cuerdas vocales,

El asesino de las canciones

Acalló mis timbrares.

*

El decía

Que así la música

Nunca perdería el encanto.

Matando al ave

Y guardando el canto,

Para si.

*

Y sin embargo

Cortó las cuerdas

De las arpas

Que sonaban

En mi letanía funeraria.

*

Y confiscó para siempre

Mi aparato fonador.

En un frasco

Cual caja musical,

Para que no le falte suerte

Ni el encanto de mi canto.

*

Ya no lo escucho

Lo escondió en un sucucho.

Y el canto del ruiseñor

Se lo llevo el peor postor

En eterna disfonía.

*

Lo cubrió de deshonor

Quitándole la armonía

Para que lo deleiten

Sinfonías en mi lejanía.

*

El malechor

Decía que era amor

Y se asemeja

A una cacofonía

A desafinada envidia

Compases de desamor.

Cubriendo mi voz

De fúngico dolor.

*

¿Que hace una sirena

Sin su canto?

Como un niño sin su llanto,

Como un percusionista

Sin manos,

Como un santo sin milagros.

*

Yo cantaba en Sol

Y el apagó mis rayos,

Yo entonaba en Sol

El decía que era amor.

E hizo hoyos

Para hacer suyas

Las reliquias de mi voz.

*

La lluvia barrió veloz

La bermejura y el valor

De revertir la situación

De proseguir con mi canción

Sin pausas, sin raptos.

*

De pronto yacía

La garganta mía

Bajo su hoz cercenante.

Es tan sencillo

Decapitar a un cantante

Y tan inasequible

Extinguir su locución,

Apagar sus aullidos.

Difuminar su voz.

*

Yo cantaba en Sol

Y de repente ennegreció.

El decía que era

Belicosa adoración.

*

El embeleso jamas fue mutuo

No me incita su fuego fatuo.

Sera mio el borjeo.

*

Aunque fuere

Moviendo hojas

Rompiendo olas

Llamadores y cascabeles.

Abriendo la caja

Que mi trino contiene.

*

Seré el sonido

Del impacto de las rocas

Que cayeren en las cuevas

Sobre los nigromantes.

De amor degradante

Y dones faltantes.

*

Seré alucinación auditiva

Exclamando en tu oído

Cuando estés dormitante

Chillando en lo profundo

De tu mente errante.

*

Y no habrá Halopolidol

Que acalle

Mi grito en Sol.

Seré la púa

Que en tu tímpano

No mengua.

*

Y no habrá tregua

Ni una grúa ni grullas.

Mio el canto

Tuya la amargura.

*

Tendrás tono

Pero nada que añadir

Nada mejor que tu silencio.

Tendrás días soleados

Mas yacerás empapado

En eterno recencio.

*

Carecerás

De melodías de los santos,

Sobre mi voz yo mando

Y mis aguas las comando.

Desafilada está tu hoz,

Solo otro marín precoz

Otro naufragado.

*

El decía que era amor,

Un error atroz.

Pretender extirparle

A una sirena su voz.

*

No demoró en ahogarse,

Su orgullo.

El sonido al hundirse

Fue un apacible arrullo.

*

¿Que haría una nereida

Con afonía en la elocuencia?

*

En contingencia

De ese plagio

Es que algunos vidaleros

Deben perder la vida.

Contra las olas

Contra las rocas

Contra su cuerpo

Que ya no flota.

*

Así acaban

Los piratas del canto.

*


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.