Stefania Buitrago

Corazón.

 

Él, ya no bombea su vitalidad,

 se sabe vacío y desterrado y su lamento es un escarlata imperecedero como su pena,

su propósito le fue aniquilado, derramaron con ferocidad su sangre.

La frialdad del homicida le arrebató su aliento

forzando a la vida marcharse.

 Incrédulo vaga en lo sombrío de la otra vida, creyendo poder vivir...

Comentarios4

  • Juan Beltrán

    Hermoso, gracias por compartir.

  • Henar Tejero Pascual

    Bonitas letras y originales.
    Un abrazo

  • Roberto santamaria

    De tal modo debe de sentirse un corazón ante el desamor...
    Buen poema, más allá de la tristeza que transmite.
    Saludos

  • Ls Angel

    Un corazón que se incrusta en su pena
    mezcla alientos fúnebres a arterias,
    ya no vive, no palpita, nada lo llena
    hasta respirar, ¡son sus falsas alegrías!.



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