Al Duborg

La proeza del amor...

En las paredes desnudas de una tarde

rubicundo ríe el sol mientras bosteza

él solaza tus pupilas que se queman

mira absorto mi deseo de besarte.

Meliflua desde los pies a la cabeza

arpado viaja el vaho en tu sonrisa

mi mástil es sensible ante la brisa 

el aceite de una alforja lo adereza,

soy labriego en los senderos de tu cuerpo

 surco tu alma por la sabana pubesca

la proeza del amor es gigantesca

 tras el faro atraca mi buque a tu puerto...



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