Rodrigo A. Alvarenga

Amor en bruto: sin necesidad ni escrúpulos (Parte 1)

Si te querés rendir, 

hacelo conmigo. 

Si buscás gemir, 

hacelo conmigo. 

 

Dejá a un lado tus prejuicios... 

 

En tu cama

(o en la mía)

sigamos siendo amigos. 

 

Al amarte, 

no busco beneficios, 

mucho menos compromisos. 

Con solo ver tus ojitos, 

cumplo con la cuota de mis latidos;

tu imagen es todo lo que necesito. 

 

Pues, 

aunque no te hable, 

aunque no te busque,

cuando no me ves, 

salgo a buscarte, 

con hambre...

me sigo perdiendo en cada detalle;

tu rostro

-para mí-,

sigue siendo 

mi obra favorita de arte. 



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