Bohemio Mexicano

“Las Enfermeras” (Churrolibre)



“Las Enfermeras”

La tarde no podía ser más hermosa
el Sol amenazaba con acariciar al Mar
una pareja de enamorados de la mano
por la playa se fueron a caminar,
el ocaso no tardaba en presentarse
los novios juntaron sus mejillas
y al estar el Sol besando las aguas
cambiaré de escenario... tomen sus sillas.

Porque lo anterior sucedía en Europa
y mi historia es de este lado del océano,
en un hospital de urgencias
dos enfermeras de blancas ropas
para mitigar su velada
se hacían estas confidencias....

Pues ayer tuve sexo con mi novio
contaba animosa una enfermera
pero yo creo que es anestesista
porque no sentía nada aunque me moviera.

Ah, pues eso no es nada contestó la otra
mi novio es el doctor Hinojosa
y le confesé: Doctor tengo complejo de fea
y él me dijo: ¡Superaste una cosa!
El complejo desapareció, ¡Lo confesaste!
quitarte lo fea es imposible, pero...
¿No eres poetiza del Portal de la Rosa?

Y por cierto manita, dime una cosa
¿Qué fue del señor de la cama dos,
ese que tenía alta la glucosa?...
Pues se lo llevaron de urgencias los camilleros
y hasta dejaron todas sus cosas abandonadas
porque le ha subido tanto la azúcar
que se le pusieron las almorranas garapiñadas.

¡Oye!, pero tu novio el doctor Hinojosa ¿es poeta?
es que le llegó un paciente espantado...
doctor mi enfermedad tal vez sea Terminal
¡Dígame!: sí soy “Asmático”, ¿Es grave?
y él le contestó entusiasmado:
¡Asmático es esdrújula! ¿No lo sabe?
y si es Terminal se resta una sílaba
o el verso quedará descuadrado.

No lo sé, pero de una cosa estoy segura,
él es un muy buen cirujano
un día le llegó un paciente con el codo salido
y él a recibirlo que se apura...
¡Doctor, doctor, tengo un hueso afuera!
¡Pues hágalo pasar!
¡Y no grite, no grite, que me desespera!

Y ya enojada la enfermera
de escuchar que a su novio vacilaban
a desquitarse no se espera
y que comienza a echar de habladas.

 

Pues una ocasión a tu novio
ese que dices que es un anestesista
le llegó corriendo una paciente
y le dijo a toda prisa:
¡Doctor me duele todo el esqueleto!
¡Auscúlteme, auscúlteme, auscúlteme!, 
pero con discreción que soy una dama
y tu novio bien dispuesto...
¡Qué la oculta... debajo de la cama!

 

¡Ahhh, síííí!, contestó la otra enojada
pues eso no ha sido nada
una ocasión vi a tu noviecito...
pero la enfermera ya no alcanzó a decir nada
un foco anunciando emergencia
hizo que una de ellas se levantara de un brinco
y corrió a atenderlo alterada.

 

Pasarían quizás dos horas
en que la enfermera regresó muy consternada,
¡Ya se murió el paciente Lora!
esta tragedia me tiene muy desolada.

 

Y, ¿De qué murió si estaba por salir?
preguntó afligida la otra enfermera,
¡Murió de lépero! ¡Por qué se tuvo que morir!
¿De lépero?, ¡Dirás de lepra!
¡Te digo que de lépero!
¡De lepra tuvo que ser ! Al menos que yo sepa
y la enfermera le explicó:
Te digo que murió de lépero
al llegar a él estaba bien acostadito
y me vio con una extraña mirada
luego de repente muy espantado se sentó
se llevó las manos al pecho, y gritó
¡Ya me llevó la chingada!
y de lépero se murió.

 

La luz de un nuevo día
se filtraba por las persianas
en ese hospital nadie se moría
todas las personas salían sanas,
la atención era de la mejor
las enfermeras muy bien pagadas
además era muy barato
los clientes casi no pagaban nada.

 

Pero eso sucedía en otro continente
y regresando a Sudamérica
las enfermeras terminaban su jornada
luego les contaré otras anécdotas
por hoy esta historia está terminada.

 

Pero algo extraño tengo que investigar
de este par de enfermeras
¿Por qué una se baja por el elevador,
y la otra... por las escaleras?

...

 



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