Claroscuro

Enamorado

Es que, debería cerrar mis ojos

para escuchar tu danza en el viento,

la pausa de tus latidos al momento

de dejar tu historia en un beso.

 

Y llamarte como tú lo quisieras.

O dejar de amarte si tú lo pidieras.

 

Pero no sé, es tan díficil extrañarte

si las mariposas dejan de posarse

en ese recuerdo triste que llamas rosal.

 

Ya amanece, apenas y miro tu aroma

abandonar la catedral de los suspiros.

Esperaré ver paciente

cómo los resquicios de tu amor asoman

o moriré por siempre

si no escucho más esos latidos.

 

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.