Julio Noel

Alegres subimos a la montaña

Alegres subimos a la montaña

para desde allí ver el verde mar;

a lo lejos pudimos contemplar

un negro nubarrón que el cielo empaña.

 

Gotas de lluvia mojan la campaña

formando reguerillos al azar,

que obligado nos es sortear

para ampararnos en una cabaña.

 

Tú tiritabas de frío a mi lado

con los ojos de lágrimas henchidos,

en tanto enojada me reprochabas

 

el haberte a la campiña llevado.

En mi pecho percibí los latidos

de tu corazón mientras sollozabas.

 

Canciones de amor.



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