Rayo Yording

Y mientras el retoño de un ocaso

 

Y mientras el retoño de un ocaso

Forma triunfal aurora

Tú risa blanca miel devora

Y alegra los cimientos de mi paso.

 

El lagar de la montaña se inclina 

En su borde de vestido pavorosa

Y humeante el fuego calcina

La llaga húmeda de herida odiosa.

 

En su mismo atajo el sol demora

Tímido por encontrase a tus ojos

Y como dos quedos pimpollos

Conquistan tus ojos mis ojos.

 

Yo bien sé que la llanura

De tu mano abierta y temblorosa

Hacían el rosar de mis dedos

 

Y bien sé que esperamos amor

Con los brazos atados

El corazón en las manos

Pero, ciegos.

 



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