Andy Ahumada

LA NOCHE DEL ÁNGEL CAÍDO

Sus mustios ojos me besan esta noche;

Esta noche llena de armagedones

esconde algo sublime.

 

Su cuna de estrellas clama por ella,

sus alas formadas de pétalos

se desvanecen ante los centinelas.

 

Inefable divinidad,

inenarrable belleza;

esta noche yace virgen,

ángel Angélica.

 

Yace virgen

y poseída por una lujuria prehistórica,

húmeda y lúbrica, con el abrir y

cerrar de sus piernas melódicas.

 

El fruto de sus senos

advierte su humanidad oculta,

se le abren los poros

los pelos de punta

conquista su torso,

idolatra su vulva.

 

Hay sed de sexo en sus labios, dice el poeta;

Cada vez más mundana y madura se encuentra;

al término de la noche,

solo existen miradas eternas.

 

Ya no es un ángel,

solo es Angélica,

ya no tiene sexo,

ahora su alma entrega.

 

¿y el poeta?

Solo la mira, la pinta, la ama, la espera…

 

Todos los derechos reservados©

TRUJILLO/PERÚ 2019



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.