Ben-.

Naturaleza dormida-.

Yo no quiero más que levantar

del asfalto la parte de naturaleza

que se salva y se ofrece con su mano

natural y consagrada. A lengüetazos

básicos y precisos, restallar el látigo

de mi lengua, y ver saltar las agujas

de los pinos escondidos. A manos negras,

compartir mi ocio de hombre inservible,

de hombre lleno de caries y viruelas,

transitable hasta el odio por la pura enumeración

de adjetivos. No quiero más que esa zona negada.

Ese pinar erguido y subterráneo, ver su amanecida.

Región por región, de sustentos alimenticios

comprobar la raíz orgullosa de tanta floresta destruida.

Y como un viento fijo, seguir el rumbo de los pájaros.

Su vil acometida-.

©



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