robertojuan

Wadi al-Madina

 

Sobre tu cuerpo dorado

herida que llega al mar,

parte y abre tu simiente

y no te deja llegar.

Málaga como una niña

y el río de la ciudad

como cesárea a la madre

que impide procrear.

Cierra la herida sangrante

para poder caminar

por el cuerpo alucinante

de esta ciudad sin par.

Málaga, de tus ancestros

que Wadi al-Madina clama

la cicatriz de tu faz,

que limpia y lava la cara.

 

 

 

 



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