jesus urquiola

El perjurio del poeta

¡Adiós! exclamo el poeta, Postrado en la densa neblina frente a la inmensidad del océano. Mientras leves zumbidos impregnaron de oscuridad su alma, se compró un sombrero para olvidar y su musa se vistió de luto. Se esfumaron kilómetros a kilómetros las tertulias, las sonrisas y el deseo, que dejando de brillar perdío la belleza porque se consumó el temor de su amante. ¡Y hoy! al igual que ayer; y antes que ella, yacen heladas sus pasiones junto al café sobre la mesa.

Comentarios2

  • Marcos Reyes Fuentes

    Trilce, así lo definió Vallejo, ese sentimiento triste que se manifiesta dulce y hermoso en la poesía. Hermoso escrito .Saludos cordiales.

    • jesus urquiola

      Gracias, excelente definición y un verdadero presagio.

    • Hada de Agua

      😉 que maravilla de sensación dejan tus letras

      • jesus urquiola

        Gracias, es un honor para mí su apreciación…



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