Adrian Nir

REMEMBRANZAS

¡Donde están??!... hey...!! ¡mis amigos no los veo!... hoy me siento muy solo... tan solo. Yo nunca te hice caso y hoy me siento tan solito... yo nunca tuve amigos, tu me dijiste que no me fuera, pero nunca te hacía caso y, hoy me siento tan solito y nunca hice amigos.

Recuerdo aquel día cuando llegué a casa y ya no la encontré, me acuerdo que pinté su rostro... tengo el corazón destrozado; cogí un tripley y un temple de color verde hummm... tristeza profunda; me parecía ver su rostro dibujado ahí, recuerdo también que cayeron unas lágrimas a su rostro y junto con ellas unas florecitas que traje de china.

Estoy asustado, estoy tan lejos de casa y hace mucho frío, pero debo seguir, creo que ya llegué al polo norte porque, todo es niebla y me duele el granizo que golpea en mi rostro, lo más triste de todo es que nadie me da razón de TI, perdí la mitad de mi dibujo, si tan solo tuviera la otra mitad podría completar tu rostro y, la gente me podría ayudar a encontrarte... me siento tan solo... estoy tan cansado, que ya no puedo más... me duelen los pies; recuerdo que hace muchos años atrás hice un viaje muy largo como este ¡si tan solo te hubiera echo caso cada vez que me decías que no me fuera!... aveces quisiera retroceder a los años cuando fui joven y te tenía a mi lado.

Con la osadía impertinente propia de casi un menor de edad... con mi absurda soberbia, me apartaba así de mi familia, para dar paso a los viajes de mis futuras aventuras. Oía decir a mi madre, muy triste y sollozando +no te vayas... no te vayas hijo mío- Cuanta pena... miré sus ojos llenos de lágrimas, tomé sus manos un momento pero seguí sin detenerme. Me fui, me fui muy lejos y cuando me di cuenta por años yo vagué, debí haber caminado mucho, aunque el tiempo nunca transcurrió para mí, yo me fui envejeciendo y sólo hasta que regresé a casa lo descubrí; pues crucé muchas praderas, por colinas yo pasé y mil pueblos yo viví, e hice camino a casa, debí haber muerto de cansancio y cuando finalmente llegué, ya no la encontré... con el corazón destrozado yo su rostro dibujé, sobre un tripley y con un temple de color verde.

De una mezcla con temple verde y las hojas de alguna flor, salpicados en un tripley divisé la imagen de mi madre. Yo quise pulir esa imagen, pero más borrosa la ponía, y no distingo bien su rostro... ¡yo quiero ver a mi madre!... ¡Oigan mis amigos me siento muy solito!... pues no tengo ya a mi madre, ella nunca me dió una paliza y hoy me siento muy solito...

Me sentaré un rato, mas si me quedo aquí moriré de frío -desconsolado me dejé caer- una persona se paro frente a mi y me dió un pedazo de tripley... miré sus pies, su vestido color veis; era una señora, era mi madre; junté las piezas y completé el rostro de mi madre. -Madre te he buscado tanto, porque te habías ido- YO siempre te estoy mirando, yo siempre estoy a tu lado ...regresemos a casa -tiernamente me dijo así. Me desperté llorando... todo fue un sueño, el cansancio me venció, me late fuerte el corazón, pero aquí la siento, se que ella me ve, se que está a mi lado y siempre en mis sueños la veré.

Comentarios3

  • Maribel Félix Medina

    Me gusta tu poema. Desgarra el alma. Las palabras se dalen del.papel y vuelan...
    Un saludo

    • Adrian Nir

      Muchas gracias

    • kavanarudén

      Excelentes letras.
      Es presión profunda de tu sentir.
      La vida es un eterno caminar, partir.
      Un placer leerte.
      De mi parte un diverte abrazo.
      Kavi

      • Adrian Nir

        Gracias. Un abrazo también.

      • Violeta

        Una historia muy sentida que atrapa al lector desde un principio que se debe terminar para saber el final , un gusto leerte....

        • Adrian Nir

          Si, así mismo es. Saludos



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