Alben

Un ruego, una promesa

Al frente de la iglesia esta mañana

Antes de misa te vi llegar

Y al paso del doblar de las campanas

Me cautivaba tu bello andar

---

La rosa y la mantilla que lucías

Te daban aire de virgencita

Y de un reino de magia y fantasía

Tú parecías la princesita

---

Y así cautivo del encanto que irradiabas

Detrás de ti en aquel templo entré

Y le rogué a Dios que me miraba

Que tus ojitos tú pusieras en mí

---

Le prometí que si mis ruegos escuchaba

La más feliz del mundo yo te haré

Y que seré en las buenas y en las malas

Tu amado amante tan solo para ti



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.