claudia figueroa

A GAVIDIA

A ti, noble ceiba de Cuscatlán,

A ti se dirige fuerte mi canto,

Pues en tu alma surge el eterno manto,

De la tierra firme que pisarás.

 

En el cielo estrellado dormirán,

El eterno sueño de tu descanso,

Pues de tu alma brota leve, despacio,

El silencio efímero del Mictlán.

 

Ceiba de Cuscatlán fuiste llamado

La pluma indomable de Salarrué,

Que te llevaría en su imaginario.

 

De frondoso tronco que vio crecer,

El gran Gavidia cual caballo alado,

Poeta y orador, más pudo ser.


                             II

Grande fue el maestro, no concebía

Historias de pueblos adormecidos,

Maestro que de su pluma han salido,

Las obras que han marcado nuestra vida.

 

Trajiste de Francia el alejandrino,

Estilo que marca nuestros versales,

Que surgen del alma cual manantiales,

Perfeccionadas por Rubén Darío.

 

Tu pluma ha recorrido muchos lados,

Desde Europa hasta nuestro continente,

Tu pluma la historia nos ha contado.

 

Porque con tus narraciones se siente,

La fuerza que en todo se les ha dado,

La ceiba que de Cuscatlán es fuente.



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