Jhon Deivy Torres Vidal

QUIÉN DIRÍA ENTONCES

Decepción que hiela mi brumosa testa.

He llorado espuma sobre arena y roca.

Solo voy a verte a la playa nuestra

donde ya no atraca mi amor en tu boca.

 

Tú me ves y escapas sin mediar excusas.

Esa misma bruma que cortina ha sido

para nuestro encuentro, es ahora intrusa.

¡Quién diría entonces que se llama olvido!

 

Eres otra hoy, la marea es otra.

Soy el mismo siempre, mi apariencia en cambio

envejeció de prisa, se hizo brisa y costra.

Quién diría entonces que amor es un naufragio.

 

 

 



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