Julieta Iallorenzi

FILOFOBICOS (EL CHARCO DEL MARÍN)


Un marinero

Jugando en un charco

De tanto probar

El mundo le quedo chico.

Y por tanto degustar

La vida le ofrendo el disgusto.

Por repetición

La mas dulce miel

Puede convertirse

En agria hiel. 

Por redundancia

Hasta la perfección

Puede cansarnos.

Entonces se concentran

En preguntas

Para las que no existe

Respuesta

En misterios irresolutos

En enigmas indescifrables

En las fallas

Los defectos

Las faltas

De consensos

Todos los males

En un amor

Que siempre te amara

Y al que nunca podrías amar

En los errores.

Se enfocan y sofocan

Cuando lo deseado

No es igual a lo querido

Cuando lo amado

No es símil a lo requerido

El deber no concuerda

Con el placer.

Y por aburrimiento

Llegan a creer

Que parte desde allí

Desde el descontento

De anhelar lo imposible

Y rechazar lo obtenible.
 

Una larga lista

De trenes perdidos

Acumulan sus latidos.

Y así los masacra lo mundano

Y los salva lo etéreo.

Desprecian el paraíso

Y comen afables

Del fruto execrable

Y guardan en cofres

Los negros sentires

Las contradicciones

Esconden los errores

Y las maldiciones

Hacia seres benditos

Egregores negativos

Hacia milagros

Lo protegen como oro

Sus oscuros trabajos...

Caen tan bajo

Que les enorgullece

Todo esto.
 

De su propia vida sustitutos

Son de los mitomanos

Que se mienten a si mismos.

Y lo que guardan en esos cofres

Se lo adjudican

A otros individuos.

Manos talladas

Para perjudicar

Se impregnan

De tempera amapolada

E intentan el cielo manchar.

De los que le buscan

La vértice al circulo

Y cuando encuentran

Lo que buscan

Lo que piden

Se espantan

Entran en cortocircuito

Porque no lo suponían

No era lo que les contaron

Menos aun lo que quisieron

Lo que siempre ignoraron

Cuando a la verdad

Asesinaron

Y así su propia

Tumba cavaron

En un charco

Los cuerpos sobresalieron

Con una pequeña manta

Los taparon

Fingiendo de este modo

Que nunca existieron.

Son de los mitomanos

Que se mienten a si mismos

Que hacen de un paraíso

Un inhóspito abismo.

Que al bien

No lo pueden apreciar

Y para recreación

Una sucia entretencion

Que demuestra

Desabrida vida

Una gran insatisfacción...

Contaminan el mar mental

Las sirenas

Que no saben nadar.

Y por flitrear

Con un marin en un charco

Creen conocer todo el mar.

Creen que parte desde allí

El sentido de vivir

Y asi comienza

El principio del fin

Y asi pueden confundir

Cualquier brebaje vencido

Con el elixir prometido.

Se inmiscuyen

En jardines ajenos

Pisoteando magnolias

Porque de amor son fobicos

Y sus dilatadas pupilas

Un par de negros huecos

Tan profundos

Como un charco

Carteles de miel

Y sabor a hiel

Mitomanos

Que no pueden

Su teoría reinar

Como pez sin branquias

Anhelando bucear

Para ser presa

De algún marin,

Creen que parte

Desde allí

El verdadero sentir.

Y así los esposa el engaño

Y les espera el desdeño

A los filofobicos

Temerosos

Del amor supremo.


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS



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