Gonzalo Ramos Aranda

Don Rubén Olivares

La lucha del hombre, por ser el más hombre,
condición humana, que nadie se asombre,
pelear es la esencia de un recién nacido,
ansiamos, deseamos, al ser redimido.

Si ya nos golpeamos, no queramos más,
si nos duele todo, busquemos la paz,
así es esta vida, de amor, de poesía,
Rubén Olivares, . . . rindo pleitesía:

Te toque las manos, manos de un artista,
manos enguantadas, manos de ebanista,
uno o dos abrazos, estás bien, en calma,
sentí como tienes, tranquila, tu alma.

Eres tipo tierno, te cuida el eterno,
tu comportamiento del todo fraterno,
aún en combate, fuiste siempre hermano,
todo un deportista, no entrenaste en vano.

¿Te acuerdas de Efrén, el gran “Alacrán”?,
cuando iba cayendo, tuviste el afán,
de darle sostén, tenderle unos lazos,
cuerdas, como redes, brindarle tus brazos.

Viste al enemigo, noqueado, inerte,
cual guerrero herido que perdió, a su suerte,
rendido, a tus pies, tu actitud, un paño,
de que ese izquierdazo, no le hiciera daño.

Todo un personaje, el triunfo, la gloria,
dejaste constancia, púgil, de tu historia,
caminaste lona, . . . con toda prestancia,
mi “Púas”, en el ring, quedó . . . tu fragancia.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda.
México, D. F. a 11 de julio de 2019
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

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