AMADÍS

CONDENA (SONETO)

 

Si estás, de mí, a marcharte decidida,
 un triste devenir a mi alma oprime;
abandona esa idea que suprime
el dolor que me infringe tu partida.


Guarda el orgullo que en tu pecho anida,
y la aspereza y el rencor reprime;
busquemos la razón que nos redime:
dando paso al amor, lo aciago olvida. 


El desmedido amor que te profeso,
el duelo que me da el poder perderte
me hace un convicto de tan dura pena


que a Dios con toda el alma le confieso:
me llegue sin tardanza ya la muerte
si a vivir sin tus besos me condena.​

 

Soneto reeditado:  nueva versión.

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