Kristian Ibarguen

Al Poeta

Tú, embellecedor de lo absurdo,

majestuoso descriptor de este mundo,

escucha mi verso

en que te describo mis sentimientos.

Cuando escucho tu meliflua voz,

recitando alguno de tus versos,

entro en limerencia,

se me acelera el corazón,

me provoca inundarte a besos.

Ver, a la luz de la Luna,

la delicadez conque mueves tu pluma

me excita, me encanta, me embruja,

me lleva a un clímax

confundido con locura.

Agradezco a la vida

tan maravillosa serendipia,

tan magno placer,

de haberte podido conocer.



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