Pablo

Anatomía real y encantadora

Tu anatomía real y encantadora,

Hace que entienda tu libertad

Como el tesoro de elegirme,

Como una pausa de tu libertad,

Que emana de tu alma;

Te quiero con este sentimiento completo,

Con las dudas que implican ser yo.

 

Pero a vos te considero,

Como la serendipia lenta de mi vida,

Una que posaba sobre tus labios y tu boca,

Con el cual ya había coincidido en otro tiempo,

Pero sin el sentir que ahora imprime,

Respirar el mismo aíre,

Por eso,

A vos te considero

Como la serendipia lenta de mi vida,

Una que fijo el punto de inflexión,

Entre lo racional y lo ficticio,

Te quiero como a la tierra,

Que muestra lo real y lo sincero

De la naturaleza que imprime

En las vidas que confiere en cada soplo.

 

Te quiero como un café

En la mañana,

Esa que moviliza la serendipia

Entre tus piernas y entre tus montañas,

Te quiero como el beso en la frente

De nuestras mañanas,

Te quiero con la serendipia lenta,

Que imprime la ebullición de nuestro cuerpo,

Y el cual aletarga el tiempo y nuestro espacio,

Demostrando así,

Que nuestras coincidencias causales,

Forjan el fenómeno del cual estamos teorizando.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.